La Palitoxina

Zoantidos y Palythoas: Bellos pero peligrosos.

Los Zoantidos y Palythoas son corales hermosos, relativamente fáciles de mantener y de reproducir en nuestros acuarios. Su increíble variedad de escandalosos colores y las combinaciones psicodélicas que pueden tener, hacen que sea uno de los favoritos entre los acuaristas.

Su aspecto de tiernas  y delicadas florecitas nos hace pensar que son completamente inofensivos, pero estos corales son unas verdaderas femme fatales. Como siempre ocurre en la naturaleza, esos escandalosos colores que lucen son una señal de peligro que dice “cuidado, aléjate de mí porque soy venenoso”.

Estos corales poseen nematocistos capaces de producir una sustancia química que los ayuda a defenderse, irritando o quemando a otros corales y algunos depredadores. Pero la sustancia química que producen sus nematocistos, debido al pequeño tamaño de los pólipos, no es lo suficientemente fuerte para disuadir a algunos depredadores u otros corales más grandes o agresivos.

Entonces la sabia naturaleza los dotó de otro medio defensivo muchísimo más fuerte, efectivo y radical, una neurotoxina capaz de matar incluso a los seres humanos.

Esta neurotoxina se llama palitoxina, una de las sustancias no péptidas más tóxicas que se conocen, superada únicamente por la maitotoxina, que produce un dinoflagelado. Según estudios científicos, 4 microgramos de palitoxina son suficientes para matar a un ser humano. Además de la enorme toxicidad de la palitoxina,  hay que tener en cuenta algo muy importante: Cada organismo reacciona de diferentes maneras al exponerse a esta toxina. Por ejemplo, hay personas a las que la picadura de un zancudo si acaso les produce comezón y hay otras que una picadura de este insecto puede producirles incluso fiebre. Lo mismo ocurre con la palitoxina. Puede haber personas que no muestren aparentemente ningún síntoma de intoxicación al entrar en contacto con ella (casos muy, pero muy aislados y raros), pero hay otras que al mínimo contacto que tengan, presentan síntomas extremos como convulsiones, taquicardia, arritmia, dificultad para respirar y hemólisis  entre otros, llegando incluso a morir en pocos minutos.

La palitoxina fue descubierta por el Profesor Paul J. Scheuer de la Universidad de Hawaii, y la historia de su descubrimiento es bastante interesante.

El profesor se había aficionado a leer antiguos relatos clásicos de los habitantes de las islas que forman el archipiélago de Hawaii. En los libros que leía, encontró una referencia a “Limu make o Hana” (alga mortal de Hana). Este es el nombre en el idioma hawaiiano de un tóxico organismo al cual Malo (Antigüedades de Hawaii, 1951), describe así:

“En Muolea, en el distrito de Hana (Maui), crece una venenosa alga en cierta laguna cercana al océano. Este alga se frotaba en las puntas de las lanzas o flechas para envenenarlas y volverlas mortales. Es de color rojizo y  aún existe. Únicamente crece en esa laguna“.

De acuerdo con una leyenda hawaiiana, en Hana vivía un hombre que siempre parecía estar ocupado pescando. Cuando las personas del vecindario salían de pesca, al regresar siempre faltaba alguien del grupo. Esto continuó pasando, y nadie podía dar ninguna explicación plausible a las desapariciones. Al fin los pescadores empezaron a sospechar del hombre que siempre estaba pescando con su red taro. La gente lo sujetó y, al arrancarle las ropas, vieron que en la espalda tenía un hocico de tiburón. Lo mataron, lo cremaron y arrojaron sus cenizas al mar. En el sitio en el que las arrojaron, según cuenta la leyenda, el limu (alga), se volvió venenosa. Entonces la laguna en la que el alga vivía se volvió kapu (tabú) para los hawaiianos. Ellos cubrieron estas algas con rocas y conservaron en secreto su localización exacta. Ellos creían firmemente que les acaecería algún desastre si alguien siquiera intentase sacar de la laguna el tóxico limu (más tarde llamado palythoa).

El profesor Scheuer, en colaboración con los profesores A.H. Banner y P. Helfrich del Instituto de Bilogía Marina de Hawaii, a través de una intrincada cadena de informantes y de muchos lugareños que hablaron de más gracias a unas cuantas cervezas, consiguieron la ubicación exacta de la laguna. Esta está ubicada al final de un flujo de lava en Muolea (Kanewai), al sur de Hana, Maui. Los buzos recolectaron una pequeña muestra del tóxico limu el 31 de diciembre de 1961. Mientras los buzos trabajaban, los lugareños no dejaban de decirle al resto del equipo científico que eso que estaban haciendo les iba a traer muy mala suerte.

Coincidentemente, esa misma tarde, un fuego de origen desconocido destruyó el edificio principal del Laboratorio Marino de Hawaii, en la Isla Coconut, Oahu (la institución de los doctores Banner y Helfrich).

Los buzos peinaron toda la laguna y parte del océano frente a ella y no encontraron ningún otro sitio en el que creciera esta alga, excepto en la ubicación que los lugareños habían dicho. La laguna, durante la marea baja, mide únicamente seis pies de largo, dos pies de ancho y tiene 20 pulgadas de profundidad. Se comprobó que los extractos del alga palythoa tóxica elaborados con etanol crudo resultaron ser tan tóxicos, que fue prácticamente imposible determinar el LD50 exacto. Más recientemente se ha determinado que en ratones la dosis letal es de 50-100ng/kg. El compuesto es un intenso vasoconstrictor. En perros, causa la muerte en 5 minutos, con una dosis de 06ug/kg.

Por extrapolación, la dosis mortal en seres humanos (por obvias razones no ha sido medida y determinada con exactitud), ¡¡sería de aproximadamente 4 microgramos!!. De allí que sea la sustancia orgánica más tóxica que se conoce.

La palitoxina produce una intoxicación similar a la que produce la ciguatera, aunque muchísimo más grave y con alto índice de mortalidad.

La palitoxina se une a una proteína de la membrana plasmática, ATPasa de Na+/K+, una enzima que, a través de la hidrólisis de ATP, obtiene la energía necesaria para expulsar iones Na+ e introducir iones K+, al citosol celular, de esta forma logra mantener el gradiente de ambas especies iónicas, el cual es utilizado en numerosas funciones celulares. La unión de la palitoxina inhibe el funcionamiento de la ATPasa y produce la formación de un poro, permeable a cationes monovalentes, en la membrana citoplasmática. Estas alteraciones de la membrana celular desencadenan una serie de señales intracelulares que pueden dar lugar a contracciones de músculo liso y esquelético. Como la ATPasa Na+/K+ es una enzima presente en células de todos los tejidos, es posible que la acción de la palitoxina no sea tan especifica como otras toxinas.

Colaboración de:
Jessica Romero Saldivar (AtOmIcFaRt)

Acerca del Manejo de éstos hermosos animales:

Siempre que tengamos necesidad de meter o sacar del acuario alguna colonia de estos animales, les recomiendo que lo hagan volteando la roca hacia abajo, de tal  de manera  que los organismos apunten hacia el suelo. Es importante al mismo tiempo, tomar en cuenta que no haya niños o mascotas alrededor que pudieran recibir la salpicadura del agua que estos animales normalmente expulsan al estar fuera del agua. Es en esta agua en donde los Zoantidos y Palythoas expulsan el veneno.

Como medida de higiene general y en este caso como una precaución adicional, siempre es importante LAVARSE LAS MANOS ANTES Y DESPUES DE METERLAS AL ACUARIO y con mayor razón si manejamos alguna variedad de coral.

Saludos Cordiales
Juan José Alfaro Manzano